Cara A
Mutante, de Nicolás Rascován
Tengo que confesarte algo, che. Sos un mutante. Sí,
posta. Alguien te lo tenía que decir. Mirate la cara. No
hay ni una sola persona que sea como vos. Pero tranquilo, ponete
contento. Eso te hace especial y único. Ninguno de los demás
mutantes tiene las mismas mutaciones que vos. Y no hay nada que
lleves más adentro y sea más característico
de tu ser que tus mutaciones. Y no digo adentro como puede estar
tu estómago, tu sangre o, incluso, tu corazón. Digo
adentro adentro. Que si te saco un pedazo tuyo, sigue estando adentro
de tu pedazo. Es algo esencialmente tuyo. Es eso. Es parte de tu
esencia. Y hay algo mejor aun. Nadie puede ver eso que llevás
interiorizado en cada milímetro de tu ser. Nadie conoce
tus mutaciones. Es un secreto que ni vos mismo conocés.
Bueno, hasta ahora.
Anda preparándote, porque muy pronto
ese secreto será develado.
Van a poder conocer hasta la más mínima mutación
que lleves dentro. Pero no te preocupes, no van a entender qué significa.
Al principio, al menos. Va a tener tanto sentido como la palabra
timoín para vos. Si, ok, tiene dos i, una m, una t una n,
o si querés, 3 sílabas, ti, mo e ín, pero
ningún sentido. Pero eso es simplemente porque no sabés
como interpretarlo. No sé si vos encontrarás algún
sentido en timoín, pero te aseguro que van a descubrir cómo
interpretar tus mutaciones. Y creo que es bueno que seas consciente
de que vas y van a poder saber mucho acerca de vos, de tu intimidad,
querid@ mutante.
Volver