Acido Surtido 21         Ver cara A         Ver cara B 

Cara A

Compilación de sentencias inservibles, de Eblis Alvarez

I.
Caballo Estrella:
Llévame al palacio azul dorado
Donde las mujeres se revuelcan entre el barro, y los hombres brindan con Dios
Donde las mascotas ven televisión pornográfica una vez al día
Donde las vírgenes se reproducen con su vecino y con su no-vecino

II.
En la cantina había un hombre gritando:
“Yo soy el hombre más varonil de esta parranda* al que me interrumpa,
le dispararé toda mi retórica imperial”

*Parranda: Fiesta celebrada en algunas regiones de Colombia, en donde los hombres disparan con armas de mano al aire y pasan esta tradición a los niños, los cuales aprenden desde pequeños a ejercer poder y hombría, y a intimidar a las mujeres en su lecho de convalecientes.

III.

Este es el tango del hombre sin ojo
Esta es la milonga del astronauta
Este es el idiota riéndose de ellos

 

Sentencias de amor
(o meditaciones de patriotas envenenados)

I.
Fue una hermosa y fresca mañana,
Un hermoso y fresco mediodía
El almuerzo estuvo abundante y satisfactorio
Fue un hermoso y cálido atardecer,
La noche llegó llena de sorpresas inesperadas
Fue una hermosa y fresca noche

Pero sin ti,
Soy una rata muerta pudriéndose en el basurero

II.

Me levanté.
Y su forma de decir buenos días me hizo preguntar:
"algo malo pasa?"
ella dijo,

“He sido poseída por un peluquero,
me ha dejado sin ganas de tener un nuevo peinado
mis uñas pintadas de pajaritos en orgía
y mi pelo amarillo como el mismo infierno…
ya no quiero mirarme al espejo”

y traté de consolarla...
pero rompió inmediatamente a llorar

dijo que quería suicidarse
yo le dije: ” el infierno es peor”
ella dijo; ” un mundo con el peluquero es peor...”

 

III.

No utilices guantes de plástico….para jugar el ajedrez
No te fumes el tabaco…de los imbéciles
No abandones el barco… de tu señor trompeta

Por favor…no escupas por la baranda
Por favor…no hagas amistad con los buitres
Por favor…trágate las palomas podridas
O
Véndeselas a los niños del jardín

IV.
La princesita de Colombia
Se la pasa mirando a sus mascotas
Asoleándose en playa
Peleando en las cantinas
Y buscando tropel en las calles

Silba melodías menores

Echa tiros al aire
Y sus enaltecidos pechos

Retumban

V.
Él tenía una espina en el corazón
Ella tenía agujitas y pequeños hilos en su columna vertebral
Después de casarse y tener hijos
Se dieron cuenta que no les hacía falta para nada
Porque se odiaban.

VI.

Un rio
Un barco de juguete
Un guante de plástico
Un dictador
A la izquierda, una montaña de libros
A la derecha un tren miniatura
En el centro, una mujer dice: “Este árbitro, nos ha robado el partido”

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