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Cadáver exquisito realizado por
Man Ray, Yves Tanguy, Joan Miró
y Max Morise, 1928.
 

 

La mística del accidente

El cadáver exquisito es una técnica creada en los esplendores del movimiento surrealista que explotaba la mística del accidente en un collage de palabras o imágenes, intentando descubrir la capacidad del colectivo y sus conexiones poéticas. El nombre de esta técnica surgió del resultado del juego inicial, "Le cadavre exquis boira le vin nouveau" (El cadáver exquisito tomará el vino nuevo), de 1925 considerado el primer cadáver realizado. Fue en una de las particulares jornadas organizadas por el movimiento surrealista cuando, según cuenta la leyenda, un puñado de célebres poetas, entre ellos Robert Desnos, Paul Eluard, André Bretón y Tristán Tzara, comenzaron el juego del cadáver exquisito. El nuevo juego se adecuaba a la perfección con los postulados de collage, el montaje y los hallazgos aleatorios.

El cadaver exquisito se juega por varias personas, cada una de las cuales debe escribir una oración en un trozo de papel, doblarlo de tal forma que oculte parte de la oración y pasarlo al siguiente participante para que realice su parte. Estos fragmentos poéticos revelaban la "realidad inconciente de la personalidad colectiva", resultado de un proceso que el artista Max Ernst bautizó como "contagio m e n t a l " . Al mismo tiempo, el cadáver exquisito representa la transposición a un nivel colectivo del collage verbal del Conde de Lautrémont, cumpliendo el mandato citado frecuentemente por los surre a l i stas que dicta que "la poesía debe ser hecha por todos y no por uno". Así, frases como "Los elefantes son contagiosos./ Los grandes pájaros hacen las pequeñas persianas./ Hay que pegarle a la madre mientras es joven./ Rascar a la vecina no da flores en mayo./ Los pelos caídos no vuelven a crecer gratis./ Un sueño sin estrellas es un sueño olvidado./ de Paul Eluard y Benjamin Péret comenzaron a ser corrientes en las neblinosas noches de Zurich. Aparecen las imágenes. Era natural que estas revelaciones debieran ser contempladas de forma similar a través de imágenes, y el juego fue adaptado inmediatamente al dibujo, generando una serie de híbridos cuyas reproducciones pueden ser encontradas en los números 910 de La Révolution surrealiste (October, 1927) sin señalar a sus autores.

El juego fue adaptado a otros campos del dibujo, incluyendo el collage, asignando una sección del cuerpo a cada jugador, el principio Surrealista del desplazamiento metafórico produjo imagenes que vagamente sugerían un cuerpo humano. Un cadáver exquisito, hecho a tres manos, comienza con una abeja que da paso a un torso masculino cuyas piernas son dos jarros. Otros cadáveres, aun más interesantes, fueron reproducidos en una edición especial de Variétés titulado "Le Suréalisme en 1929" Uno de ellos inicia con una cabeza de mujer hecha por Tanguy, que se disuelve en una escena selvática hecha por Max Morise, retornando a una forma femenina por Miró y finalizando con unas piernas con forma de cola de pescado hechas por Man Ray". Según el artista Ans Arp "disgustados por la carnicería de la Primera Guerra Mundial, nos dedicamos al arte. A pesar de las remotas explosiones de la artillería, nosostros cantábamos, pintábamos. hacíamos escultura y escribíamos poesía a mas no poder. Buscábamos el arte elemental de curar al hombre del frenesí de los tiempos, así como un nuevo orden para restaurar el equilibrio entre cielo e infierno. Este arte rápidamente se convirtió en un tema de desaprobación general. No resultó sorprendente para nosotros que los 'bandidos' fueran incapaces de comprendernos. En su pueril megalomanía y locura de poder, exigían que el arte mismo sirviese para ... al género humano"

Textos e imagen compilados por Lucas López

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